Mali

El sistema social es gerontopatriarcal: el poder está en manos de los hombres mayores. Existe una gran desigualdad en la distribución de los ingresos, y las mujeres representan la principal fuerza de trabajo en el sector agrícola como mano de obra gratuita en las explotaciones familiares. Las mujeres son consideradas como dadoras de hijos e hijas al marido, y muy pocas están escolarizadas.

La violencia doméstica está aceptada como parte de la vida de las mujeres y, de hecho, el 89% de la población manifiesta que el marido tiene derecho a golpear a la mujer en caso de que salga de su domicilio sin su permiso, se niegue a mantener relaciones sexuales con él o sea negligente en el cuidado de los niños y niñas. El matrimonio precoz (71%) hace todavía más vulnerables a las niñas ante la violencia por motivos de género y edad. El Código de Familia impone una serie de restricciones a las libertades de las mujeres y representa una legislación fuertemente discriminatoria. Algunas prácticas tradicionales son especialmente lesivas de los derechos de las mujeres, como las mutilaciones genitales femeninas, el matrimonio precoz forzado, el levirato (matrimonio obligatorio de la viuda con el hermano del marido difunto) y el sororato (matrimonio obligatorio del viudo con la hermana de su esposa muerta).

Cooperacció empezó a trabajar en Mali en el 2009 y actualmente dispone de una oficina de representación en el país. Las áreas en que se centran prioritariamente nuestras acciones son:

  • Autonomía del cuerpo y sexualidades
  • Ciudadanía económica de las mujeres

 

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