Este trabajo lo realizamos apoyando iniciativas que parten de modelos de políticas de producción y distribución que fortalecen el ejercicio de la ciudadanía y priorizan los intereses de las mujeres y los hombres por encima de la acumulación del capital. Especialmente se trabaja la soberanía alimentaria como organización social equitativa en el acceso y control a recursos como la tierra y el agua, en la toma de decisiones, en la disponibilidad de derechos legales, y en la autonomía económica como componentes del empoderamiento de las mujeres.
Ante las cadenas de mujeres responsables de las tareas de cuidados familiares: en los países empobrecidos, abuelas y hermanas responsables de la familia de aquella que emigra; en los países enriquecidos, la migrante responsabilizándose de los cuidados de la familia de la que pretende conciliar su vida profesional con la familiar, apoyamos estrategias y prácticas feministas que trabajan en alternativas de las políticas nacionales que obedecen a políticas neoliberales.

